¿Qué debo hacer en la batalla contra el pecado sexual?

1. EL AISLAMIENTO DEBE SER ELIMINADO

Los parásitos viven en lo escondido, en lugares oscuros; se nutren de matéria orgánica, y se matiene mejor en un lugar recóndito y tibio. Tal como los parásitos, la lujuria crece cuando la escondemos; crece en la oscuridad y se alimenta de lo malo que haya en tu corazón, y eventualmente lo pudre. Para una persona con problemas de adicción al sexo, el aislamiento es la muerte: La única forma de atacarla es ser transparente con otros regularmente.

Santiago 5:16 dice: “Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.”

En Proverbios 28:13 dice: “Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón.”

No estamos diseñados para ser cristianos solitarios. La lujuria es demasiado grande como para que tratemos con ella por nosotros mismos, y el nuestra propia voluntad para cambiar no funciona. La única manera de dislver la vergüenza y comenzar el proceso de ser libres del pecado sexual es exponer nuestras fallas, problemas y miedos a otros. Nosotros le damos más poder al pecado cuando lo escondemos, entonces en Santiago 5:16 encontramos la única manera de tratar con él.

La transparencia de la cual leemos en Santiago 5:16 y Proverbios 28:13 no es un evento único y aislado, no termina cuando termino un programa de recuperación de 30 días o cuando me siento mejor. Todos somos vasijas rotas, y necesitamos vivir conectados con otros en esta vida. Por eso es que la gracia es tan importante en el proceso de sanidad; si otros no nos aceptan sin condenación entonces nunca más dejaremos ver nuestra vulnerabilidad. Todos tenemos derecho de fallar o de sentirnos mal, este derecho nos libera de la esclavitud del pecado sexual y la vergüenza y nos abre camino hacia donde podamos recibir la gracia sanadora de Dios.

El estilo de vida de Santiago 5:16 abre la puerta para que se desarrollen grandes amistades, la amistad como David y Jonatán que todo hombre quiere pero que pocos hallan. Cuando otro hombre me dice “Hoy hice una gran venta” yo pienso “¡Bien!” y sigo mi camito. Pero cuando alguien me dice “Estoy lastimado, necesito ayuda, mi matrimonio está hecho un desastre.” Me siento bendecido por su transparencia y su vulnerabilidad me anima a ser transparente con él, conforme nos animamos y apoyamos entonces comenzamos a conectarnos. De esta manera es como se supone que funcione el Cuerpo de Cristo.

Vivir conectados con otros reemplaza la vergüenza por confianza; el miedo por la paz. Cuando somos aceptados por quienes somos sin ser juzgados por nuestras fallas, la luz de la gracia nos muestra que no somos la basura que erróneamente hemos pensado que somos. Rendirnos cuentas unos a otros es un arma grandiosa contra el pecado sexual, debido a que cuando le contamos a alguien más por lo que estamos pasando esto nos fuerza a pensar en las consecuencias antes de hacer cualquier cosa.

Para conseguir la total libertad de la lujuria, todo aislamiento debe ser eliminado. Debemos estar alertas acerca de las circunstancias, situaciones y momentos determinados del día que nos llevan a estar solos. Si sientes la necesidad de estar solo, mejor conéctate con Dios o con otra persona, esto lo podemos hacer por medio de una llamada, escribir un correo electrónico, una carta o juntarnos con alguien a almorzar.

Para aquellos que son solteros, recuerda que estar solo no es lo mismo que estar aislado. Aislado quiere decir “apartado de”, cuando estar solo todavía puedes encontrar la paz comunicándote con Dios, escuchando música que te anime, leyendo un libro o ejercitándote. Jesús frecuentemente pasaba tiempo a solas con Dios, así que una vida solitaria no es necesariamente una vida aislada. Hay muchos matrimonios donde cada esposo está aislado el uno del otro. El soltero necesita hacer un esfuerzo para unirse a otros y permitirle a Dios que forme una base de apoyo de la familia de Dios al rededor de él.

¿Entonces cómo es la vida basada en Santiago 5:16?

A. Reuniéndonos con otros hombres semanalmente en grupos que se enfocan en tratar con problemas de lujuria. Nuestros Grupos de Apoyo están basados en Cristo y su gracia, y están diseñados para aquellos que luchan con el sexo, pornografía, mastrubación y homosexualidad. Si no tienes un grupo disponible en tu área, considera abrir uno por tu cuenta, créeme que hay gran necesidad. Si deseas puedes escribirnos y con gusto te enviaremos material acerca de cómo comenzar tu propio grupo de apoyo.

Cuando se reunan, cada persona debe compartir cómo está luchando contra la lujuria y luego debemos orar unos por otros. Es imposible enfatizar suficientemente la gran necesidad de oración específica que tenemos en esta área, yo he visto a Dios cambiando vidas gracias a una oración. Cualquier grupo que no le pone la suficiente importancia a la oración se está perdiendo de una gran bendición.

B. Reúnete con un hermano regularmente (por lo menos semanalmente). Personalmente creo que los grupos son lo mejor porque ofecen más apoyo y retroalimentación y hay más oportunidad de desarrollar amistades, pero los grupos no son la única manera de salir de esto. Si tú tienes un amigo íntimo en quien puedas confiar, acércate a él.

C. Hacer llamadas diarias a un amigo confidente. Si la tentación te llega y sientes que estás por resbalar, toma el teléfono y pídele a alguien que ore por tí. No intentes pelear contra la lujuria tú solo y tampoco trates de depender de tu propia fuerza. Romper el hábito del aislamiento toma tiempo, y pueda ser que necesites hacer una llamada cada día hasta que tengas buenas bases en este tema.

2. QUITA LOS TROPIEZOS DE TU VIDA

Mateo 5:29-30 dice:

“Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.”

Te encuentras en una batalla, y no existe la posibilidad de ser neutral. Si no terminas con la lujuria serás vencido, además, no hay premio para el segundo lugar.

Esto significa que debes quemar tu colección porno. Si lo que te produce la tentación son las pélículas en casa, termina tu servicio de televisión por cable. Si tienes problemas con el internet, puedes poner una contraseña en el navegador o instalar un bloqueador de contenido inapropiado, pero debes entender que todo esto no es 100% seguro. Yo sé que los bloqueadores pueden ser esquivados cuando alguien de verdad quiere hacerlo. Si tus problemas con el internet continuan tendrás que tomar medidas más drásticas: terminar tu contrato de servicio de internet.

Un detalle acerca de los bloqueadores: la mayoría de chicos saben cómo evitarlos. Un bloqueador de pornografía es mucho más efectivo si de verdad tienes el deseo de no ver contenido inapropiado. Covenant Eyes tiene un software que envía un correo electrónico a un amigo que elijas con una lista de cada sitio web que visites, x3watch.com tiene un software similar, este programa envía un correo electrónico al amigo de tu elección pero con información acerca de sitios web que puedan ser de contenido dudoso (según la base de datos que ellos manejan). Esta puede ser un arma muy poderosa si quieres dejar de ver pornografía. (Especialmente si quien recibe los correos es tu esposa, padres o pastor).

Si tienes una relación con alguna persona que sea sexualmente inapropiada, termínala inmediatamente, aún si esto significa un nuevo trabajo (en un caso extremo) o dejar de asistir a determinados lugares. Si tienes problemas con pornografía en hoteles porque no resistes la tentación de encender la televisión, pide que se la lleven, no viajes solo o deja de viajar. Y como dijimos, en una situación extrema, busca un nuevo trabajo donde ya no tengas que viajar.

¿Tu esposa o hermana está recibiendo catálogos de lencería por correo? Pídele que cancele la suscripción, o pídele a ella que sea la encargada de revisar la correspondencia.

Lo que tengas que hacer, hazlo ahora. No debes tener nada que te amarre…se trata de matar o ser matado, se trata de quitar los obstáculos que te lleven a la tentación sexual o permitir que ellos te destruyan. Vivimos en sociedades que dan culto al sexo, las tentaciones no tienen ni la más mínima intención de disminuir, simplemente se pondrán peor. La apatía es una puerta abierta para que la lujuria tome más territorio.

Mateo 5:29-30 nos dice que el 100% de la responsabilidad de destruir los obstáculos de la lujuria está sobre nuestros hombros. No existe una cláusula que diga que si no podemos quitarlos tendremos menos responsabilidad. Dios no va a tirar tus revistas porno a la basura y tampoco te va a apagar la televisión.

Debemos entender también que solamente debemos quitar los obstáculos. Si la televisión no es un problema para tí entonces no te preocupes por ela. Todos somos tentados de diferentes maneras, no podemos darle nuestra lista a otros y pedirles que hagan lo que nosotros hicimos. Nosotros no tenemos servicio de cable en nuestra casa porque la tentación por este medio es muy grande para mí, pero en el trabajo uso internet todo el día sin un solo pensamiento acerca de navegar por sitios porno (y no tengo un bloqueador). Tenemos la libertad de mantener las cosas que no son problemas para nosotros.

“Entenderé el camino de la perfección

Cuando vengas a mí.

En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.

No pondré delante de mis ojos cosa injusta.

Aborrezco la obra de los que se desvían;

Ninguno de ellos se acercará a mí.

Corazón perverso se apartará de mí;

No conoceré al malvado. ” Salmo 101:2-4

3. ENFRENTA LAS RAICES QUE TE LLEVAN A LA TENTACIÓN.

Rendirle cuentas a un amigo y quitar los obstáculos de tu vida son el principio del proceso de encontrar la libertad del pecado sexual, no el final. El vacío y el dolor de tu corazón que te llevan a la tentación sexual son cosas con las que debes tratar. Estos temas son tratados en nuestros temas “La Respuesta” y “Lo que quisiera haber sabido”. Aquellos que luchan con la tentación sexual tienen tres cosas en común: están aislados, tienen problemas con la herida del padre y no han aceptado la gracia de Dios en sus coarazones. Discute las raíces en tu grupo, pídele a tus hermanos que oren por tí, pidiéndole al Señor que reemplace las mentiras con la verdad. O puedes encontrar un psicólogo cristiano, un pastor o mentor que entienda la gracia de Dios. La adicción sexual es la búsqueda de Dios en la lujuria; las reices deben ser expuestas y tratadas si queremos tener la sanidad definitiva de la lujuria.

4. BUSCA A DIOS CONSTANTEMENTE.

Pídele a Dios que se revela a tí y que exponga y remueva las mentiras en tu corazón que te mantienen alejado de aceptar su gracia. Pídele que cambie tu corazón. Pídele que te guíe al grupo o persona a la que le rendirás cuentas de tu comportamiento. Es el Señor el que cambia las vidas, no los programas, y Él está deseoso de sanar tu corazón. Tü estás hambriento de Dios, entonces busca a la Persona de la cual estás hambrienta.